Blog

,

Timing.

By Tethe Fernandez

Eight PM sharp.
Bells ringing a melody announce the beginning of one of the attractions at the top of the Astronomical Clock at the Old Town in Prague. Hundreds have gathered around this marvelous feat of engineering to watch the twelve statues of the Apostles appear in the doorway above the clock. Bartholomew ends the parade at the same time that the melody stops. The final act of this beautiful 45-second show is a golden rooster, indicating that a new hour has started. (It's cute enough to provoke joyful clapping from the crowd!)

Prague takes great pride in this beautiful masterpiece - and for good reason.
This 600 year-old piece of machinery indicates with precision time, station, sun and lunar calendar, and other holidays - all with impressive accuracy. Mathematicians, astronomers and clock makers together created not only a reliable tool but also a beautiful piece of art. At every corner of this impressive machinery, from the top of the tower to the bottom, beautiful figurines and details charged with meaning adorn the monument, inviting everyone in town to pause.

This practice of taking a pause from the fast pace to stand still and enjoy what is happening in the moment is not always easy to embrace. After all, we do life daily in a culture driven by high productivity. However, I am here now, at the bottom of the clock. Sitting on the ground, still smiling at the recent sound of the rooster, and making an un-planned pause. Don’t get me wrong... I am so grateful and blessed to be able to appreciate the beauty of the clock and Prague, but my calendar said I was supposed to be somewhere else right now, being productive. Four days ago, I had bags packed to depart from Prague to Lviv, Ukraine, but received an email from the Ukraine Consulate informing me that they had denied my Visa on technicalities. I could try again, but for now my travel plans were canceled.

It took me a couple of hours to figure out if I was more frustrated or sad.
For our ministry, every trip is about so much more than making a video. It is also a priceless opportunity to connect with the hearts of those in the mission field and to use our cameras to bridge the gap between them and every passionate believer who loves Jesus but has no real way of knowing what God is doing in the nations through those who serve on the front line.
But due a "technicality" I had no control over, we were forced to make a full stop - taking Ukraine off our itinerary, and spending an extra week in Prague while waiting for the right time to travel to the next destination.
I confess that I spent the first 4 days in front of my computer, trying to get as much work done as possible. To take “advantage” of the pause and be productive.

But now, sitting at the foot of this 600 year-old masterpiece of art and engineering, I realized that, once more, I almost missed the opportunity to just stand still and pause, rather than serve at the alter of "productivity." It was God who had cleared my schedule and given me extra days in one of my favorite cities in the world. Driven by guilt and a "works" mentality, I had packed every minute of those extra days with things to do...until now. Now, seeing all the Apostles and hearing the rooster reminded me that pausing and yielding is just as important as being productive.
Simon on the rooftop. Moses in front of the burning bush. Jesus and his hide aways from multitudes.

So...allow me to share with you the piece of bread that I’ve just been given: it is ok to pause.
This high achiever's heart needs to remember that more often. I also need to keep in mind that achievements birthed out of pain, frustration or guilt may provide an immediate give a sense of accomplishment, but they are stealing from the priceless gifts of rest, peace, and beauty that are found in the pause. Today I joined the tourists and the locals who stood still to pause and enjoy. I looked up, admiring the followers of Jesus who remind us to keep pressing in and pressing on, and the joy of the rooster's song. Jesus knows. He knows when the rooster will sing, He knows when the visa won’t be given, and the doors won’t be opened. And He is still there, locking eyes with us, believing in us and knowing that after that glorious breakfast at the beach we will keep moving.

To learn more about the Ukraine project and ways to get involved click the button below

This Is An Ongoing Project

Help us finish project Ukraine!

Un Asunto De Tiempo.

Por Tethe Fernandez

Ocho en punto de la noche.
Las campanas entonan una melodía que anuncia el inicio de espectáculo en la parte más alta de Reloj Astronómico en a Antigua Ciudad de Praga. Cientos se han dado sita alrededor de esta maravillosa pieza de ingeniería para admirar como los doce Apóstoles aparecen por medio de unas puertas en la parte más alta del reloj. Bartolomeo finaliza el desfile al mismo tiempo que la melodía se detiene. El cierre de la atracción que dura apenas 45 segundos es un gallo dorado que se asoma y canta indicando que una nueva hora ha comenzado.  (Es lo suficientemente lindo como para arrancan sonrisas y una ronda de aplausos)

La ciudad de Praga constantemente se enorgullece de la belleza de esta obra de arte, y la verdad es que tienen motivos para hacerlo. Por más de 600 años esta preciosa maquinaría ha indicado con precisión la hora, las estaciones del año, el calendario lunas y cientos de otros días festivos, con una precisión de admirar. Matemáticos, astrónomos y maestros relojeros lograron juntos no solo crearon una herramienta confiable para medir el tiempo, además trajeron a la luz una obra maestra. En cada esquina de esta impresionante pieza, desde la cornisa hasta su base, preciosos figurines y detalles llenos de simbolismos y significados adornan el monumento, invitando a todos aquellos en la ciudad a detenerse y admirarlos.

Sin embargo, esta práctica de detenerse, hacer una pausa de nuestro agitado ritmo y entrar a un momento de quietud para disfrutar un momento no es fácil de adquirir. Después de todo vivimos nuestra vida en una cultura dirigida por la productividad. Aún así, me encuentro aquí en la base del este reloj. Sentada en el piso, aún sonriendo por el gallo dorado y su canto gracioso, haciendo una pausa que no estaba planeada. Y no me estoy quejando, entiendo que hermoso regalo es poder apreciar la Ciudad Antigua de Praga y su impresionante Reloj Astronómico, pero según mi calendario yo debería estar en otro lugar ahora mismo, siendo productiva. Cuatro días atrás, con maletas preparadas para Viajar de Praga a hacia Ucrania recibí una nota del consulado de esa nación para informarme que mi visa no había sido aprobada debido a un par de asuntos técnicos con la solicitud. Me daban la opción de volver a aplicar, pero al momento los planes de viaje tendrían que ser cancelados. .

Me tomó al menos un par de horas procesar si estaba mas triste o enojada por la noticia.
Para nuestro ministerio cada viaje es mucho más que hacer videos. Es también, la invaluable oportunidad de conectar con los corazones de aquellos que están en el campo misionero y, el regalo de usar nuestra cámaras para construir puentes entre ellos y cada creyente apasionado por Jesús pero que carece de información sobre lo que está pasando en el campo misionero y las necesidades de aquellos sirviendo en la linea de batalla. Pero debido a un "tecnicismo" el cual no puedo controlar, fuimos forzados a hacer un alto total, sacando a Ucrania de nuestro itinerario, y atorados una semana extra en Praga  mientras esperamos por el momento de partir a nuestra siguiente parada.

Confesaré que pasé los primeros 4 días frente a mi computadora, tratando de sacar tanto trabajo como pudiese para sacar "ventaja" de esta inesperada pausa y ser productiva. Pero ahora, sentada al pié de este reloj de 600 años, me he dado cuenta que, una vez mas, casi pierdo la oportunidad de detenerme y estar en quietud en lugar de servir al dios del activismo. Fue Dios mismo quien limpió mi agenda, y me regaló unos días extras en una de mis ciudades favoritas en el mundo.

Siendo dirigida por la culpa y la mentalidad que si estoy trabajando entonces soy mas amada que si descanso (si, ¡lo escribo y leo lo ridículo de ese pensamiento!), llené cada minuto de esos días extras con cosas que hacer... hasta ahora. Ahora, los Apóstoles y el gallo me recordaron que detenerse y pausar es tan importante como ser productivo. Pedro en el techo de la casa de Cornelio, Moisés delante de la zarza, Jesús apartándose de las multitudes son solo algunos ejemplos que me vienen a la mente en los que el descanso y las pausas son necesarias... y espirituales.

Así que, permíteme compartir contigo la pieza de pan que me ha sido regalada hoy: está bien si te detienes, por que lo planeaste ... o por que no. Este corazón que le encanta lograr metas y completar listas necesita recordar esto más seguido. También necesito tener en mente que los logros son el resultado de tratar de mantenerse ocupado para no sentir dolor, o culpa o frustración pueden proveer una falsa sensación de éxito pero en realidad están robando un tiempo precioso para detenerse, descansar y escuchar las instrucciones del cielo. Hoy me uní a las docenas de turistas y locales que se detuvieron por completo para disfrutar el espectáculo. Jesús sabe que el gallo cantará. Que esa puerta se cerrará. Que la visa no será aceptada. El sabe. Y aún así esta ahí, mirándonos, creyendo en nosotros y sabiendo que un desayuno glorioso espera por nosotros en la orilla de la playa, para que después de un pequeño descanso, sigamos caminando.

Para conocer más sobre el Proyecto Ucrania da click en el botón 

Proyecto En Proceso

Ayúdanos a realizar el proyecto Ucrania!

Related Posts

Australia

Australia

Introducción Australia significa "la tierra desconocida del sur". La nación fue...